Alemania acogería a periodista perseguido en Uzbekistán

Alemania estaría dispuesta a acoger a Ali Feruz debido a posibles amenazas de tortura, pero Rusia tendría que permitirle salir.

Janina Semenova (www.dw.com) – En Alemania, Ali Feruz podría recibir un trabajo remunerado y un permiso de residencia. Así podría quedar a salvo de las amenazas de cárcel o tortura que, según sus colegas, le esperarían en caso de ser deportado a Uzbekistán. Por el momento, el periodista se encuentra en un centro de detención en las cercanías de Moscú. desde que un tribunal ruso sentenció que debía ser repatriado a su país de origen.

Su proceso de apelación contra esa expulsión todavía está en curso. Y según la información de DW, Alemania estaría dispuesta a acoger al periodista con un permiso de residencia por “razones humanitarias”. Sin embargo, los preparativos para la llegada de Feruz son largos y difíciles para las autoridades alemanas: “Hemos hecho todo lo posible. Si todo dependiera de nosotros, los próximos pasos serían muy fáciles”, se dice en círculos diplomáticos alemanes.

Además, desafortunadamente el caso no es tan simple y Feruz no podrá salir fácilmente de Rusia. La audiencia fue aplazada y el juez exigió, entre otras cosas, una traducción al ruso de una decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que dictaba que Rusia no podía expulsarle a Uzbekistán hasta nuevo aviso.  Aparte de eso, no tiene pasaporte. Feruz alega que se lo robaron hace años y no quiere solicitar otro por temor a ser detenido por las autoridades uzbekas. Según Dimitri Muratov, redactor jefe de Nowaja Gazeta, la Cruz Roja Internacional tratará de ayudar a Feruz con los documentos para que pueda salir.

¿Nueva vida en Gotinga?

Si todo sale bien, Feruz tendría un futuro abierto en Alemania y podría colaborar en un proyecto con refugiados de Siria en la Universidad de Gotinga. Sabe hablar árabe y la fundación Boris Nemzow financiará su trabajo con una beca, explicó a DW Olga Reznikova, de la Universidad de Gotinga. Además, la organización Reporteros sin Fronteras quiere trabajar con él y algunos de sus conocidos en Alemania también estan intentando que venga desde que fue detenido por primera vez por las autoridades rusas en marzo de 2017.

Feruz desarrolla su labor como periodista con ese seudónimo en el periódico ruso Nowaja Gazeta. Internacionalmente se le conoce por sus revelaciones sobre los homosexuales deportados en Chechenia. Según Nowaja Gazeta, Feruz huyó de Uzbekistán en 2008 y llegó a Rusia tras pasar por Kirguistán y Kazajstán. Una vez en Rusia, quiso pedir asilo pero su solicitud fue rechazada. Según sus compañeros, desde entonces teme que le devuelvan a Uzbekistán. Organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, advierten también que, en su caso, una repatriación podría ser potencialmente mortal

Según su abogado, Daniil Chajimowitsch, el centro de detención no es el peor de los escenarios para Feruz. Allí está más o menos a salvo. Como aclara su compañera Jelena Kotjutchenko, cuando estaba en Moscú temía ser secuestrado y que le enviasen a una prisión en Uzbekistán. Sin embargo, el periodista declaró que fue víctima de abusos y golpes con porras eléctricas durante su traslado al centro de detención la semana pasada. Una información que también confirmó el redactor jefe de Nosawa Gazeta, Dimitri Muratov, después de haber visitado allí a Feruz.

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