Amenazan a Berta Soler con llevarla a prisión

Berta Soler

“Al principio decían que yo había arañado a una mujer policía, pero finalmente descartaron la acusación de atentado”

14YMEDIO, La Habana, mayo 24, 2016 (14ymedio.com) – Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, se enfrenta a una pena de prisión de tres meses a cinco años por un presunto delito de resistencia. La activista, que fue detenida el pasado domingo cuando se dirigía a la catedral de La Habana a la toma de posesión del nuevo arzobispo de la capital, debe estar localizable tras ser imputada por las autoridades y no podrá salir de Cuba hasta que se celebre el juicio. “No me hice opositora para viajar y estoy preparada para ir a prisión, si esa es la decisión. Ni siquiera voy a buscar un abogado”, afirma la opositora a 14ymedio.

El grupo de 31 activistas, entre ellas 22 Damas de Blanco, fue interceptado a la salida de la sede de la organización en el reparto Lawton. El mitin de repudio previo a la misa dominical estaba organizado ya a las 9 de la mañana con muchas personas que ni siquiera eran del barrio “aunque sabíamos que ya no podríamos llegar –cuenta Berta Soler– decidimos salir, porque nuestra casa no es un calabozo”. Como suele ocurrir, los ánimos se caldearon y finalmente la policía se presentó para detenerlas.

“Cuando nos fueron a detener hicimos una sentada, que es una práctica común en los movimientos pacíficos en todo el mundo menos en Cuba”, enfatiza Soler.

A Berta Soler la condujeron hasta el reparto Alamar donde, según explica, tiene “un aula reservada en la PNR”. Aproximadamente a las seis o siete de la tarde le comentaron que esta vez le harían una acusación formal. “Al principio decían que yo había arañado a una mujer policía, pero finalmente descartaron la acusación de atentado”, relata.

Esa noche, una oficial que dijo ser la instructora que atendía su caso le comunicó que estaba acusada de resistencia. “No le respondí nada y me puse a dormir. A las diez menos cuarto de la noche me fueron a buscar para que firmara la acusación, pero no firmé ningún documento. Nosotros (y ellos también) tenemos videos que demuestran que nunca le alcé la mano a nadie para agredir a nadie, ni siquiera de manera verbal”.

Berta Soler asegura que no tiene ningún inconveniente con cumplir con esta medida de no moverse del país, “De momento no tengo previsto ningún viaje. Lo más cercano es una idea de ir a Ginebra, pero eso aún no se ha concretado. Si antes, o en cualquier ocasión necesito salir del país a algún evento, tendrán que impedirme viajar en el propio aeropuerto”, señala.

El juicio aún no tiene fijada fecha para su celebración.