El Gobierno anula más de medio centenar de licencias de carretillero solo en Cabaiguán

Un punto de venta de productos del agro en Sancti Spíritus.

El periódico estatal culpa a Acopio por la escasez de productos agrícolas en el mercado en un municipio eminentemente agrícola

DDC | Sancti Spíritus | El Gobierno anuló recientemente más de medio centenar de contratos a quienes vendían en puntos móviles de la Agricultura Urbana solo en Cabaiguán, limitó las licencias de los vendedores ambulantes de productos agrícolas y decomisó “no pocas libras de mercancía”, según recogió el periódico oficial Escambray.

Las medidas no son nuevas y obedecen a los anuncios que realizaron las autoridades el pasado año y que siguen recibiendo numerosas críticas. Una de las políticas más condenadas ha sido la de topar precios.

“Quieren que vendamos el tomate a dos pesos con diez centavos la libra y, sin embargo, el domingo en la Feria el Estado lo vendió a cinco pesos en (el Mercado Agropecuario Estatal) La carpa roja”, dijo al medio local Elgio Moya Camacho, uno de los pocos carretilleros que se mantienen operando en Cabaiguán.

“Llevo 20 años con patente y dos años sin multa y de ahora para ahorita nos quitaron la licencia. Los productos que se venden aquí se traen de otros lados; por ejemplo, la malanga y el boniato, de La Habana, y si el campesino te vende el boniato a 1.70 pesos la libra tú no lo puedes vender a peso. Con licencia es y estamos como bandoleros. Los que quedan son cuentapropistas, pero están en el filo del cuchillo”, consideró.

El semanario recogió otras quejas como que el cese de los contratos llegó sin avisos o que el campesino prefiere venderles a los vendedores ambulantes porque la estatal Acopio no paga.

“Hay precios que se han disparado, es verdad, pero el listado de precios (topados) que hay tampoco es coherente, es absurdo”, coincidieron otros cuentapropistas.

Carretilleros consultados por DIARIO DE CUBA en varias ocasiones han opinado que el Gobierno no tiene en cuenta el costo de conseguir los productos agrícolas, entre ellos el de la trasportación, a veces de lugares lejanos.

Asimismo, denuncian presiones sobre los propios campesinos, víctimas también de imposiciones de precios y de las metas de entregas a Acopio.

En Sancti Spíritus, según Escambray, en 2017 y lo que va de año la Policía ha decomisado 2.200 quintales de productos a bordo de unos 37 camiones y se han impuesto 738 multas.

Al periódico estatal le parece “sorprendente” que un municipio eminentemente agrícola con más de 3.000 productores y 54 bases productivas no pueda llevar la producción del surco a las placitas. Además de mencionar la sequía y el huracán Irma, culpa de la situación a Acopio, “que sigue pretendiendo que le lleven las producciones casi gratuitamente hasta la ciudad”.

Las licencias para carretilleros o vendedores ambulantes de productos agrícolas están entre las que el Gobierno decidió dejar de entregar en agosto pasado.