Esclavitud moderna en Cuba

Profesionales cubanos de la salud antes de partir al exterior.

La Habana, Cuba | Cuba Sindical Press – La sistemática propaganda gubernamental, el ineludible “compromiso” con la revolución y la necesidad material de miles de especialistas de diversos ramos técnico-profesionales en Cuba, hacen de la colaboración en el exterior un mito que incautos, lerdos y oportunistas alrededor del mundo aplauden, fingiendo desconocer lo hipócrita  y degradante de esta especie de esclavitud moderna.

Los gestos de solidaridad y altruismo que las autoridades cubanas pretenden vender hacia el exterior, ya sea mediante brigadas médicas, de maestros o de deportistas –entre otras especialidades exportables– ocultan, tras la bandera de la colaboración desinteresada, los más leoninos y humillantes contratos y sus secuelas, hechos por un Estado Patrón sin la participación de sus asalariados.

Según diversos grupos que defienden los derechos humanos, el gobierno de la isla se queda con el 75 por ciento del salario que pagan los países donde laboran los cubanos. Cuba les asegura alojamiento compartido, parte de la comida y boletos aéreos junto a un pequeño estipendio para gastos de viaje.

Además, como si fuera poco despojarlos de sus salarios y ponerlos a vivir en condiciones deplorables, cuando algunos colaboradores abandonan la “misión” tutelada por el Estado, son calificados por el gobierno como “desertores” y se les prohíbe la entrada al país durante ocho años.

De ahí que un informe presentado por la Walk Free Fundation en la sede de la Organización de Naciones Unidas denunciara como “esclavitud moderna” las condiciones de trabajo de los profesionales cubanos, que por el nivel de incidencia en la proliferación de este flagelo (alrededor de 43 000 colaboradores), sigue  de cerca a Venezuela y Haití en esta nociva práctica.

Este informe, elaborado con datos de 2016, define esclavitud moderna como cualquier situación de explotación que una persona no puede abandonar a causa de amenazas, violencia, coerción, abuso de poder o engaños, definición que viene como anillo al dedo a los cubanos, víctimas de estas violaciones.

Como resultado de este nuevo modelo de esclavitud –y según las más recientes estadísticas publicadas en Cubadebate–, la exportación de servicios es el principal rubro de la economía nacional y aportó “un estimado de $11,543 millones como promedio anual entre el 2011 y el 2015”, aunque ha disminuido, según el ex ministro de economía cubano José Luis Rodríguez,

Regreso a Ítaca

Pero el regreso de los colaboradores cubanos a la patria no es menos difícil que la estancia fuera de la isla de sus “amores”. La pérdida de paquetería y bultos desde el país donde cumplen misión, contentivos de ropas, medicina, equipos electrodomésticos y de cuanto falta en Cuba, resulta humillante.

El extravío y saqueo de sus equipajes con productos de primera necesidad en cada envío –razón principal para cumplir la misión en condiciones de esclavos–, así como la retención por meses del salario que deben encontrar a su regreso según los contratos, causan irritación y desengaños en cientos de colaboradores que reclaman sus derechos y propiedades sin resultados.

Los cientos de quejas o denuncias aparecidos en la Sección Acuse de Recibo, del periódico Juventud Rebelde, desde el inicio de las colaboraciones cubanas en el exterior, demuestran la falsedad e ineficacia de un sistema que utiliza a sus asalariados y luego los abandona a su suerte cuando estos son timados.

Todas las quejas argumentan sobre la ineficiencia y desidia de los respectivos sindicatos de los trabajadores afectados, y de la irresponsabilidad de quienes deben de velar por el cumplimiento de los contratos en cuanto a los salarios, mayoritariamente en los sectores de la salud, el deporte y la cultura cubana.

Según la opinión de varios sindicalistas independientes que denuncian estas violaciones, a pesar de las denigrantes condiciones laborales y la forma en que son tratados por las autoridades los  miles de colaboradores ya tienen su relevo garantizado, pues son tantas las carencias acumuladas en la isla que prefieren trabajar como esclavos en el exterior y no “libres” en suelo cubano. | vdomínguezgarcía4@gmail.com

Documento relacionado: GSI Regional Report: Americas (English)