Sitio oficial del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba
Cosano ALen
La columna de
Reinaldo Cosano Alén

Poblado logra ver la luz gracias a la ayuda de consultores independientes

Más de quince años de reclamo laboral 

Empleos lucrativos

Campesino recupera tierras con la ayuda de consultoría independiente

Pesos que no pesan, pero causan pesar

Comercio subterráneo

Maria Elena Mir: “No creo que los trabajadores admiten el inmovilismo salarial”

Leonino canje en la Zona Especial de Desarrollo

“Nadie quiere mi vaca”

¡Qué desparpajo, señores!

Otro Primero de Mayo, el mismo show

Una ley para la inversión extranjera que discrimina a los nacionales

¿Por qué la Gaceta no publica el Código laboral?

Estatal AquaPesca explota a los pescadores

Exculpada, pero sin levantarse la sanción laboral

Convenios colectivos de trabajo, otra farsa

CTC reconoce en su congreso la existencia de sindicatos independientes

Llanto de cocodrilo ante peligros laborales

En casa del herrero no entran encargos

La CELAC y las caras de Jano

“¡No se puede con tantas absurdos!”

Advierte el DSE a sindicalistas independientes

“Cuellos blancos” y autoridades carcelarias roban a otros presos

Descontrol en pago salarial

Curva ascendente de accidentes laborales

Frustrada reunión de ONAT con transportistas

Detrás del antifaz de la CTC

Salvavidas cubanos deben trabajar hasta los 65 años para jubilarse

Nada parecía presagiar la tempestad

La CTC, con el mismo disco rayado

Congreso por sindicato único, sin liderazgo

CONIC conversa con trabajadores sobre próximo Código Laboral

Presentación fundacional del CAT

Continúa en prisión preventiva sindicalista independiente

Redada contra las trapishopping

Pantomima de justicia laboral

Hacer producir la tierra ¿con qué?

Sindicalismo independiente ante la OIT

Retenidas sindicalistas independientes en aeropuerto habanero

Una cosa es con guitarra y otra con violín

¿Quién controla el descontrol del país?

Un nuevo nombre para la CTC

Injusta justicia laboral

Estado de sitio permanente

Llama CSIC a no asistir al desfile del 1 Mayo

Arremeten contra cuentapropistas legales

Santa Rosa, un Macondo cubano

Cierre de industria deja a trabajadores sin opción laboral

El lobo se disfraza de abuelita

¿Otro Mazorra en camino?

La Ley 113 y sus riesgos

Empeño estatal por el control sindical

Malgaste agrícola en Baracoa

Cuentapropistas y desorden urbanístico

Cuentapropistas arrinconados

Un Código de Trabajo obsoleto

Enredada madeja de pagos

Mulas lecheros

Multas exageradas a cuentapropistas

Contraste entre telefónicas

Virgilio Piñera de vuelta

Cienfuegos con el rostro sucio

Desabastecimiento alimentario

Menos agua para el 2012

Homicidio por envenenamiento tolerado

Pez león “al plato”

“Mi hijo nunca debió estar preso”

Empeños por sindicalizar a independientes

Alarma para teléfonos públicos

Residentes afectados por planta eléctrica

Retos del envejecimiento en Cuba

“Nos están matando poco a poco”

CADECA: un dolor de cabeza

Injerto gallego en La Habana Vieja

Toca el turno a Virgilio Piñera

Administración contra trabajadores

“Nada respetan los ladrones”

El mayor fondo documental gallego fuera de España

La principal amenaza ambiental para Cuba

Henequén y paracaidistas

Atarrayeros

Lavadoras por batidoras

Sin trabajo

El sueño dorado de Dominga

El mar pudo más

Los humos del vertedero de Tarará

Orden en el desorden por cuenta propia

La naturaleza maltratada pasa la cuenta

Songo le dio a Borondongo

Ojos que te vieron ir

Electricidad a cambio de propiedad

Sindicato y cuentapropismo

El 8 de Marzo y las mujeres marginadas

Trabajadoras en desventaja laboral

Un libro espinoso en la Feria

“Nuestro trabajo es comparable al del minero”

Jadeante ascenso al cielo

Crisis llega a la enseñanza superior

Una página sombría

Lezama, el Gordo de Trocadero

Brechas hacia los accidentes laborales

Desalojo 

Sorpresa por Declaración Universal de Derechos Humanos

Un regalo a la democracia para Cuba

Juicios sobre VI Congreso del Partido Comunista

Ranas a la carta   

“¡Vuelvan, para que nos pongan música!”

Juicio amañado

Industria Básica, primera en accidentes laborales

Un paso adelante y dos para atrás

Retrocede el miedo

Contradictorio reajuste de fuerza de trabajo

Seré cartomántica

San Andrés, la utopía cubana

Quejas de finqueros

Curso de capacitación sindical

Tarará: fin de una utopía

Sorprendente hallazgo en una cueva

Triste ocaso

Médicos sin sus títulos

No quiero ser cuentapropista

“Llorarán un puesto en la agricultura”

Un pulpo sobre los campesinos

Malas condiciones de trabajo causan renuncias

Viejos y nuevos problemas del transporte

De patitas en la calle

Los chivos de los talleres

La mala geta de GETA

Nadie lo entiende

Vandalismo

El calvario de Agustín Acosta

Ya no me dirán guajiro

Nadie entiende

¡Qué sorpresa!

Ahora conocen a Los Aldeanos

Mi problema es el tornillo

La ocurrencia de Zorro

Industria subterránea

Mecánico a domicilio

Cauto agónico

Los alfareros

Fogones apagados

El padre de la televisión en Cuba

Los ojos en Wawel

Perro caliente congelado en La Mariposa

El eslabón más débil

El Bloqueo

Crisis y emulación

Dos villas declaran la guerra a Inglaterra

El desguace

Dos tiempos, una misma bandera

¿Se queda o se va?

La cuenta no da

Un cura valiente

Nuevo oficio

Estado mala paga

En el mar todo es felicidad

Funerarias

Desplante sindical

Choferes en un trompo-loco

El primer rascacielos de La Habana

Con esos truenos  no hay quien duerma

Alarma laboral juvenil en la agricultura

Ocaso de un experimento laboral

Con su música a otra parte

Es mi esposo

Se derrumba el Vanguardia Nacional

La celestina habanera

El médico del espacio

¡Voy a invertir en tierras y caballos!

El paraíso se fue a bolina

¡A correr liberales de Perico!

El Castillo promete más leche

De Guanabo me han dado un recado

Confiable o no confiable

Olga la tamalera

Miel amarga

Ambidextros

Amanecer en La Piñera     

Después de la tempestad

Se buscan ordeñadores

¡Rescatar al salvavidas!

Desgano laboral

¡Qué lejos aquel vaso de leche!

¡A defender los contenedores!

Polvo dañino sobre Cuba

Desilusión en el mercado

Primero de mayo y más represión

No a los sindicatos

Incumplimiento azucarero

Jubilación en el aire

Papas podridas

¡Pobres manatíes!

Putin, Medveded y Cuba

Efemérides ignorada

Psicoterapia musical

El pueblo más culto

Psicosis de guerra

Dos leyes trascendentales

Tarea Confianza y discriminación laboral

Cien pizzas, ¡ni una más!

¿Volverá Kirchner a la carga?

Nación desgarrada

Déficit de fuerza laboral

Un cornetín para la radio

China invade telefonía nacional

China en Cuba

Incongruencias de la telefonía

La otra cara del comunismo

Cuba en la cuerda floja

Del tractor al buey

¿Sólo desatar nudos?

Marabú: ¡Apunten! ¡Disparen!

Alarma ecológica

Eran otros tiempos

Y del guajacón ¿qué?

Meterlos en cintura

Alternativa laboral

Inspectores, ¡a correr!

La ley del cincuenta por ciento

Ideas para el cambio

Envejece fuerza laboral

No dejan trabajar a Alfredo

¿Y la cuna del bebé?

Paradojas de la producción cubana de etanol

Kilogramo y libra

Decrece población cubana

El plan jaba

Descontroles financieros facilitan ilegalidades

Sánchez Madan y el cuento romano

Reconoce organización obrera trabajo de encuestadores

¿La hora del mulo?

Las claves de un discurso

Incidencia del clima en el cultivo de papas

Los anuncios de Mariela

Las Escuelas Pías

La Cruz de la Parra