La estatal TURARTE cancela el contrato a dos grupos musicales que amenizaban La Habana Vieja

El grupo musical habanero Havana Soul denunció despido por represalias.

El director de Havana Soul denuncia que GAESA los despidió como represalia luego de hacer declaraciones a “un medio contrarrevolucionario”.

Waldo Fernández Cuenca | La Agencia de Espectáculos Artísticos (TURARTE) separó de su catálogo a dos agrupaciones musicales que animaban la zona turística de La Habana Vieja. Se trata de los grupos que denunciaron en agosto pasado una amenaza de desempleo por la parte de la entidad estatal.

“Nuestros contratos fueron cancelados sin mediar documento alguno y sin ninguna justificación”, dijo a DIARIO DE CUBA Jorge Enrique Vigo Duarte, director de Havana Soul, que se presentaba habitualmente en el bar La Lluvia de Oro.

“Todo fue de manera verbal y nos dijeron que habíamos hecho declaraciones a un ‘medio contrarrevolucionario’; yo les expresé que eso era una represalia contra nosotros y un abuso de poder, esa medida fue tomada por los ejecutivos de GAESA Miguel Albelo y Ernesto Yerena Tomás bajo las indicaciones de la directora de TURARTE”, declaró Vigo Duarte.

“Esto representa un retiro forzoso para nuestros músicos, pues ya les será difícil encontrar empleo en otro lugar, aunque con satisfacción supimos que no pudieron hacer lo mismo con las otras 20 agrupaciones que laboran en La Habana Vieja”, manifestó.

“Habíamos advertido de las consecuencias de no renovar nuestros contratos y el incumplimiento constante de lo que debe pagársenos por nuestro trabajo, pero nunca nuestros reclamos fueron escuchados”, recordó.

El músico afirmó que continuarán por la vía legal y pacífica su “demanda contra esta arbitraria medida” que consideró “totalmente injusta”.

Los líderes de Havana Soul y de otra agrupación que se presentaba en el bar Café de París denunciaron hacer dos meses que se encontraba “bajo amenaza de desempleo”. La empresa que los representaba alegaba que no eran rentables.

Estos músicos también señalaron los bajos salarios que cobraban como una violación de sus contratos al cobrar menos de la mitad de las presentaciones que realizaban. Según estos artistas, el salario real que cada integrante de la agrupación ganaba no superaba los 8CUC mensuales.

“¿Hasta cuándo un trabajador de nuestro sector tiene que admitir que el empleador pague un salario indecoroso, denigrante y vergonzoso? ¿Qué trabajador puede sustentar una familia con 8CUC al mes y el doble en alta turística? ¿Por qué tenemos que aceptar presiones y amenazas al atribuirse el derecho de prescindir de nuestros servicios si no aceptamos sus condiciones? ¿Por qué tenemos que vivir de una propina o venta ilícita de nuestros CD?”, cuestionó Vigo Duarte.