Las huelgas que vienen: aeropuertos, trenes, autobuses, taxis…

Marta Molina – Todavía sin resolver, el conflicto de los trabajadores de Seguridad (Eulen) de Barcelona-El Pratha alterado el ritmo de los pasajeros que inician viaje desde allí. El del aeropuerto catalán no es el único de los conflictos laborales que pueden ser noticia. Aeropuertos, trenes, autobuses, taxis, entre otros, iniciarán en las próximas fechas paros reivindicativos en la defensa de sus derechos laborales. Estas son las huelgas que vienen:

Barcelona-El Prat: a la espera de que los trabajadores de Eulen voten este jueves la propuesta de la empresa, se mantienen los paros parciales hasta el 14 de agosto próximo, cuando está previsto que comiencen con los paros de 24 horas.

A Coruña y Santiago: el sindicato UGT ha anunciado este martes la convocatoria de paros parciales en los servicios de seguridad privada de los aeropuertos de La Coruña ySantiago de Compostela a partir del 20 de agosto. En La Coruña, los trabajadores piden el abono del plus de radioscopia para toda la plantilla, que cesen las ampliaciones de jornada en el turno de tarde y que la formación se realice durante la jornada de trabajo. En Santiago de Compostela solicitan el abono del mismo plus, el pago mínimo de seis horas de jornada en turnos inferiores y el abono del aparcamiento, entre otras cuestiones, relata UGT en un comunicado.

Aena: al igual que los vigilantes de El Prat, los empleados de Aena en toda España se pondrán en huelga formal a la vuelta de las vacaciones para pedir una mejora de sus salarios. Programan 25 días de paros y no recularán a menos que la empresa atienda sus reivindicaciones en el plazo de una semana: exigen recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años (en torno al 8%), siete días de asuntos propios y jornadas de 35 horas “de hecho”, entre otros.

AVE y Larga Distancia: el personal de a bordo de trenes AVE y Larga Distancia, en huelga intermitente desde mediados de año, continuará con los paros entre el 11 y 15 de agosto, coincidiendo con la operación salida de la segunda quincena del mes y el puente de la Asunción. Piden aumentos salariales y convertir en fijos a una parte de la plantilla que gestiona Ferrovial.

La convocatoria no afecta a la circulación de los trenes, sino al servicio que los viajeros reciben a bordo durante el viaje. En concreto, se dirige a los alrededor de 2.000 empleados que se encargan de la restauración, distribución de prensa, servicios de entretenimiento, megafonía y cafetería de los trenes, entre otras labores.

Taxis: los taxistas mantienen sus reivindicaciones para criticar la falta de respuesta del Ministerio de Fomento a sus problemas con Uber y Cabify y en septiembre volverán a apagar el motor de sus coches.

Bicing Barcelona: la huelga del metro se ha añadido la de los trabajadores del Bicing, que protestan desde el pasado 12 de julio por las condiciones laborales en la empresa concesionaria, Clear Channel.

Limpieza en A Coruña: el paro indefinido comenzará el 11 de agosto y continuará el 12, 13, 14, 15, 17, 19, 22, 24, 26, 29, 30 y 31 de agosto. Posteriormente, todos los días pares de cada mes hasta que se desconvoque. Los trabajadores protestan contra algunos cambios introducidos por la concejalía de Medio Ambiente en el servicio.

Limpiadores de Alicantes: Los trabajadores del servicio de limpieza de Alicante llevarán a cabo a partir de este fin de semana una huelga de celo a causa de “la falta de voluntad negociadora de UTE Alicante”, concesionaria del servicio de limpieza y recogida de residuos sólidos urbanos de la capital, para renovar el convenio colectivo de sus empleados.

Examinadores de autoescuela: tras más de un mes y medio de huelga tres días por semana, los examinadores de Tráfico empezaron en agosto sus vacaciones de verano. En el mes de descanso aparcan sus reivindicaciones, pero a partir del 4 de septiembre, salvo que la DGT acepte su principal reclamación -una subida salarial de al menos 200 euros mensuales-, retomarán las protestas. Y el paro para entonces será indefinido.

Huelga general: a la vuelta del verano, patronal y sindicatos deberán retomar las negociaciones salariales. De verse frustradas, los sindicatos han amenazado con un otoño de movilizaciones.