Mensaje de la ASIC por el Primero de Mayo

No se concibe que aquellos que estén tan disgustados con la situación en que viven acudan al desfile por miedo.

LA HABANA, Cuba | ASIC – La Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) hace un llamado a todos los trabajadores cubanos del sector estatal, no estatal e informal, así como a quienes dieron años de sus vidas en aras del desarrollo nacional, hoy jubilados y al pueblo en general, residente en la Isla.

La ASIC respeta el derecho de cada ciudadano a participar en el desfile para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores, pero recuerda que cada trabajador cubano debe reflexionar sobre la situación laboral que vive.

Los salarios apenas alcanzan para concluir el mes y las condiciones laborales son cada vez peores. La familia cubana vive una crisis económica que parece no terminar, pues cada día que pasa son más las carencias no solo en cuanto a la alimentación, calzado y ropas sino que el país se hunde en continuos derrumbes por la falta de remozamiento de edificios y viviendas.

Son miles de cubanos los que tratan de tener un techo firme donde vivir. Las zonas afectadas por fenómenos naturales no son las más críticas. La Habana, capital y sede de gobierno muestra edificaciones apuntaladas, calles y aceras rotas, basura amontonada en las esquinas de sus calles.

La falta de alimentación balanceada se une a la falta de higiene, por lo que abundan enfermedades que se hacen resistentes a los pocos medicamentos que se obtienen en las farmacias y centros asistenciales.

El Ministerio de Finanzas y Precios es el responsable de que un analgésico tenga un precio superior a cualquier salario y en la moneda convertible en las farmacias internacionales, mientras que en las farmacias cuyos precios son en la moneda con la que se pagan salarios, jubilaciones y pensiones estos fármacos carecen porque personas inescrupulosas lucran con los mismos.

Para colmo, los trabajadores de la salud que atienden a los enfermos en consultorios, policlínicos y hospitales tienen que atender una alta cifra de pacientes sin el mínimo de condiciones para desempeñarse. El Estado y gobierno, a través del Ministerio de Salud Pública, envía personal médico a otros países sin tener en cuenta las necesidades nacionales.

Lo mismo si están en Cuba o en el extranjero, estos profesionales sufren la explotación de bajos salarios, pésimas condiciones laborales, riesgos de contraer enfermedades crónicas, entre otras calamidades. Enfermos y personal médico no tienen un mínimo de garantías sino callar y soportar.

El transporte, otro sector de gran importancia para la población, se encuentra en crisis total. El Ministerio de Transporte no garantiza un parque de ómnibus urbanos acorde con la cifra actual de los habitantes que viven en todas las provincias y municipios. El estado y gobierno,, apoyado por el MITRAS, explota aún más a los transportistas privados que se niegan a aceptar las nuevas tarifas impuestas.

Aumentan los accidentes de tránsito sobre todo en las zonas alejadas de las ciudades, por estar los caminos y carreteras en malas condiciones, y la falta de transporte obliga a la población a tomar vehículos que se accidentan por el exceso de personal que llevan y por otras calamidades que tienen que ser resueltas por el Estado.

El Estado y gobierno, apoyado por todas las instituciones existentes, provoca el enfrentamiento entre compatriotas, vía a través de la cual incrementan el odio, la violencia y la desesperanza, lo que ha traído como resultado los altos índices de criminalidad, prostitución y otros males, junto al  éxodo masivo hacia cualquier país donde se pueda vivir con un mínimo de garantías.

Por eso la ASIC recuerda a todos los trabajadores y pueblo en general que es hora de ejercer los derechos ciudadanos y laborales. Los trabajadores deben estar unidos, no para ser explotados, sino para lograr el bienestar que a todos les corresponde.

Si no lo desean, no se vean obligados a asistir a un desfile al que tienen que arribar en la madrugada, con pésimas condiciones, para halagar a dirigentes y funcionarios que nada hacen por su pueblo y en el que tienen que mojarse y enfermarse, como ha sucedido cuando llueve en el horario de la marcha que no se suspende.

No se concibe que las personas estén tan disgustadas con la situación precaria en que viven en la Cuba actual y acudan al desfile por miedo. Nadie los puede dejar cesantes si no asisten, mucho menos sancionarlos.

La ASIC está a favor de que las condiciones laborales, las pensiones, la alimentación, la salud pública, el transporte y todo lo imprescindible estén acordes a un pueblo que siempre ha dado todo de sí para prosperar, para vivir mejor, con el entusiasmo que siempre lo ha caracterizado.

El pueblo cubano no debe dividirse en ideales, sino debe unirse por pertenecer a una misma patria. La unión es la única manera de  enfrentar la corrupción estatal y acabar de una vez con la explotación imperante. Los trabajadores cubanos tienen el poder para llevar a cabo el cambio que conlleve al verdadero bienestar.