Sitio oficial del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

Julio 28, 2008

Carta de sindicalista independiente al presidente de la AFLCIO

Ciudad de La Habana
24 de julio del 2008

John J. Sweeney
Presidente
AFLCIO

Estimado Sr. John J. Sweeney: 

Me dirijo a usted en el orden del mayor respeto para agradecerle en nombre de mis hermanos prisioneros (sindicalistas independientes que aún permanecen en las prisiones: Alfredo Felipe Fuentes, Miguel Galván Gutiérrez, Iván Hernández Carrillo, Nelson Molinet Espino, Raúl Valle Hernández, más el que suscribe esta carta, con licencia extrapenal por problemas de salud en prisión domiciliaria), las gestiones que usted tan voluntariamente ha realizado ante el gobierno cubano, solicitando la excarcelación inmediata e incondicional de los sindicalistas arrestados y juzgados injustamente durante la Primavera Negra de marzo del 2003.

Hemos seguido con complacencia todos los esfuerzos que a partir del año 2003 han venido realizando los sindicalistas norteamericanos a favor de la liberación no sólo de sus colegas cubanos sino también del resto de los prisioneros de conciencia, gesto este que demuestra la verdadera solidaridad que está presente entre los trabajadores de ambos países. No obstante esto las autoridades cubanas han hecho oído sordo a estos reclamos, en flagrante violación de los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (los cuales Cuba ha ratificado), como también la violación del artículo 23 inciso 4 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que consigna que toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y sindicarse para la defensa de sus intereses.

Deseo poner en su conocimiento y en el de toda la opinión pública sindicalista, que el encarcelamiento arbitrario no es la única violación que se ha cometido por el gobierno contra aquellos que lo único que han hecho es ejercer sus derechos naturales. A esto hay que sumarle la violación de los artículos 13 y 14 de la ya citada Declaración porque, incluyendo al que suscribe, en estos momentos nos encontramos 8 prisioneros de conciencia (de la causa de los 75) con visado para viajar a los EEUU como refugiados políticos y se nos tiene retenido el permiso de salida, estando esperando por este un lapso de tiempo que va de 2 a 6 años. Esperamos con fe y esperanza que la misiva enviada por usted al actual presidente del Consejo de Estado le preste una mejor y mayor atención que su antecesor.

Quisiera reiterarle nuevamente nuestro agradecimiento y a la vez aprovecho la ocasión para desearle salud, paz espiritual y muchos éxitos, tanto a usted como a todos los sindicalistas norteamericanos.

Carmelo Díaz Fernández
Prisionero de conciencia
Sindicalista independiente
(condenado a 16 años de prisión)

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