Periodista desaparecida en Colombia

Periodista colombiana

Bogotá, Colombia, 23 de mayo de 2016–Salud Hernández-Mora, una periodista colombiana-española quien estaba realizando trabajo informativo sobre violaciones de derechos humanos y el narcotráfico en el noreste de Colombia, ha estado desaparecida desde el sábado y posiblemente fue secuestrada, según informes de prensa y los gobiernos de España y Colombia.

Una de los periodistas más conocidas en Colombia quien informa con frecuencia desde las zonas de conflicto, Hernández-Mora escribe una columna semanal para el diario El Tiempo y ha trabajado como una corresponsal para el periódico El Mundo de España desde 1999. Un comunicado del Ministerio de Defensa de Colombia, divulgado el domingo, señaló que había sido vista la última vez el sábado por la tarde en el pueblo de El Tarra, cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela.

“Instamos a las autoridades colombianas utilizar todos los medios posibles para encontrar a la periodista Salud Hernández-Mora y retornarla a un lugar seguro”, expresó Carlos Lauría, coordinador sénior del programa de las Américas del CPJ. “La desaparición de la periodista es un alarmante recordatorio de los peligros que enfrenta la prensa al informar sobre un conflicto civil que lleva décadas en Colombia”.

Según El Tiempo, un hombre no identificado se acercó a Hernández-Mora mientras estaba almorzando y le prometió devolverle a teléfono celular y una cámara que habían sido robados el día anterior. Hernández-Mora tomó un mototaxi para seguir al hombre, quien también estaba de moto, informó El Tiempo. La periodista no ha sido vista desde entonces.

El Presidente de Colombia Juan Manuel Santos declaró hoy que le había dado instrucciones a la Fuerza Pública para que desplieguen todos los esfuerzos necesarios para ubicar a la periodista. El comunicado del Ministerio de Defensa indicó que la policía y miembros de la unidad militar antisecuestro estaban buscando a la periodista y recopilando testimonios y evidencias en El Tarra.

El ministro en funciones de Asuntos Exteriores de España señaló a periodistas en Bruselas el lunes que la evidencia indicaba que Hernández-Mora fue secuestrada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), un grupo guerrillero marxista.

Según la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Hernández-Mora había estado informando en la región desde el 16 de mayo. En la zona abundan extensos cultivos de coca, la materia prima usada para fabricar la cocaína, grupos del narcotráfico y guerrillas izquierdistas, según el sitio web de noticias La Silla Vacía.

FLIP ha declarado que Hernández-Mora había estado trabajando en informes sobre tráfico de cocaína, la muerte de un líder guerrillero llamado Megateo y el caso de un oficial del ejército quien había sido encarcelado por matar a un campesino local. Hernández-Mora también cubría una protesta en EL Tarra el viernes sobre la desaparición de dos residentes locales.

El director de El Tiempo expresó a un radio colombiana que Hernández-Mora había tenido algunas dificultades en comunicarse por la mala calidad de la recepción telefónica, así no podía descartar la posibilidad que podría estar trabajando más allá del alcance de las redes de telefonía móvil. Señaló que estaba preocupado y esperaba por su retorno seguro.

Hernández-Mora, quien ha escrito cuatro libros sobre Colombia y tiene la doble ciudadanía de España y Colombia, ha también trabajado por la Fundación País Libre, basada en Bogotá, un grupo que aconseja a los parientes de víctimas de secuestro. En sus columnas, ha sido fuertemente crítica de los grupos guerrilleros de Colombia y del actual proceso de paz entre el gobierno colombiano y la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mayor grupo insurgente del país.

Desde el 1992, por lo menos 47 periodistas han sido asesinados en Colombia por su trabajo, entre ellos varios como resultado del conflicto entre el estado y los grupos guerrilleros armados. Mientras la seguridad de los periodistas ha mejorado en años recientes, las amenazas y la violencia contra la prensa continúan, con frecuencia con impunidad, según investigaciones del CPJ.