Sobre el sector turismo en Cuba. Breve acercamiento.

La Habana, Cuba – Antes de 1959, el sector del turismo no existía tal y como lo conocemos hoy. La mayor de las Antillas era considerada una excelente opción para el descanso y la recreación.

Importantes hoteles fueron construidos en zonas de interés (con mayor presencia en La Habana y Varadero). Existía además una infraestructura primitiva (transporte, viales, instalaciones y otras) pero suficiente; así como servicios extra hoteleros destinados a engranar los procesos que complementaban al sector.

Con la llegada al poder de la revolución socialista, el comportamiento del turismo internacional experimentó un gradual descenso, hecho que no se revierte hasta el inicio de la década del 90 del pasado siglo, cuando la isla experimentó una terrible crisis económica (denominada Período Especial) que condujo a una contracción significativa de la producción nacional.

Como parte de las medidas llevadas a cabo para enfrentar el descalabro económico, se fomenta la creación y crecimiento de un sector emergente, priorizando el turismo internacional como fuente de ingreso de divisas frescas.

Desde entonces y hasta la actualidad, el crecimiento de esta industria ha estado en ascenso y, aunque hoy no ocupa igual lugar de importancia (fue desplazada por los servicios profesionales y la industria biotecnológica), continúa siendo un sector estratégico para la estabilidad económica de la nación.

Esta actividad ofrece grandes potencialidades debido a condiciones geográficas, climatológicas y otros atractivos culturales e históricos.

El presente trabajo realiza una breve valoración del comportamiento fundamentalmente cuantitativo y algunas cuestiones cualitativas del sector en los últimos seis años.

Para ellos, el autor se apoya: primero, en datos oficiales publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), segundo: en publicaciones de medios de prensa oficiales y alternativos, y por último: en otros materiales a los cuales tuvo acceso y que reflejan algunas informaciones relevantes.

Según el anuario estadístico de Cuba, las llegadas de visitantes internacionales en el año 2016 ascendieron a 4 millones 002 mil 317 personas, lo que representa un crecimiento del 13% con respecto al año anterior. El incremento anual promedio hasta el año 2014 era de 280 mil visitantes cada año (desde 2011 hasta 2014), sin embargo tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos (diciembre 2014) y el sucesivo incremento de los visitantes procedentes de ese país, los valores de crecimiento anual ascendieron a 500 mil visitantes (2015 y 2016).

Tabla No. 1: Comportamiento de los visitantes extranjeros.

U/M: Unidades

 201120122013201420152016
Visitantes2 716 317
2 838 607
2 852 572
3 002 7453 524 779
4 002 317
Turistas2 688 0042 814 5412 828 9832 969 825
3 490 7103 968 416
Excursionistas28 31324 06623 58932 920
34 06933 901
Pasajeros
de cruceros
1 2352 6831 8838 0859 9221 7285
Fuente: Elaboración propia a partir de informaciones publicadas por el Anuario Estadístico de Cuba, 2016.

Otro de los factores que inciden de forma positiva, es el incremento de los pasajeros en cruceros. Desde el año 2014, y en progresivo incremento, el puerto de La Habana ha acogido embarcaciones de forma regular tras el establecimiento de respectivos acuerdos para la entrada a la isla de diferentes operadores del Caribe especializados en este tipo de actividad. El valor de visitantes físicos registrados en el año 2016 representa un incremento del 1 400% con respecto a igual indicador pero del año 2011.

Tabla No. 2: Estructura porcentual de los visitantes extranjeros según forma de ingreso al territorio nacional.

U/M: Unidades

Llegadas 20112012 2013 2014 20152016
Totales2 716 317
2 838 6072 852 572
3 002 745
3 524 779
4 00 2317
por vía aérea
2 688 0042 814 541
2 828 9832 969 825
3 490 7103 968 416
%98.96%99.15%99.17%98.90%
99.03%99.15%
por vía crucero1 2352 6831 8838 085
9 92217 285
%0.05%0.09%0.07%0.27%
0.28%0.43%
Otras vías
no declaradas
27 07821 38321 70624 835
24 14716 616
%1.00%0.75%0.76%0.83%0.69%0.42%
Fuente: Elaboración propia a partir de informaciones publicadas por el Anuario Estadístico de Cuba, 2016.

La composición geográfica de los visitantes es poco diversa. Canadá como país emisor tributa el 30% de los turistas. Además, los valores cuantitativos de los visitantes de 8 países representan para la nación el 64% del total.

Este escenario genera al sector una notable dependencia de estos países. Los decisores de política deberán fomentar diferentes acciones encaminadas a diversificar el mercado por regiones y países.

El segundo emisor en importancia, según el volumen cuantitativo, lo constituye la comunidad cubana en el exterior que, según cifras del 2016, registró más de 420 mil visitantes en ese año. No asombra entonces que las autoridades cubanas hayan tomado algunas medidas en favor de facilitar los procedimientos legales que deben cumplir los cubanos residentes en el exterior para entrar a la isla.

Gráfico No. 1: Principales países emisores de Turistas a Cuba

U/M: Unidades

Fuente: Elaboración propia a partir de informaciones publicadas por el Anuario Estadístico de Cuba, 2016.

Los continentes que aportan mayor cantidad de visitantes a la isla son: América y Europa en ese orden. Canadá, Estados Unidos y México agrupan el 40% del total, mientras que Alemania, Inglaterra, Italia y Francia suman el 20%.

Gráfico No. 2: Visitantes por Región Geográfica (no residentes en Cuba).

U/M: Unidades

Fuente: Elaboración propia a partir de informaciones publicadas por el Anuario Estadístico de Cuba, 2016.

La distribución de visitantes por continentes o región geográfica, responde además a factores económicos, sociales y políticos.

Por tanto, la presencia de turistas procedentes de países africanos y del Oriente Medio es limitado, y se comprende con facilidad, debido a la existencia de problemáticas que impiden la práctica del turismo para las poblaciones de estas regiones.

En el caso de Asia Meridional, Oriental y el Pacífico, existen potencialidades aún por desplegar para elevar la captación de visitantes procedentes de estas naciones.

Otro aspecto de interés, resulta el comportamiento de la actividad turística a lo largo del año. De acuerdo a las características geográficas y a las bondades del clima de la isla, los meses de mayor nivel de visitantes continúan siendo diciembre, marzo, febrero y enero en ese orden. El momento de alza coincide con el invierno en el hemisferio norte.

Gráfico No. 3: Comportamiento de los visitantes por meses del año.

U/M: Unidades

Fuente: Elaboración propia a partir de informaciones publicadas por el Anuario Estadístico de Cuba, 2016.

La baja en el sector continúa focalizada en los meses de septiembre y octubre; y en menor media en mayo y junio. En estos períodos, las instalaciones turísticas se encuentran en sus más bajas tasas de ocupación, momento propicio para el mantenimiento de las infra-estructuras y el perfeccionamiento de los servicios intra y extra hoteleros. La tasa de ocupación media anual de los establecimientos de alojamiento, en 2016 fue de 60,7%, (58,4% en 2015), sin incluir datos del sector privado.

Estos momentos de baja ocupación deben ser atendidos igualmente por los especialistas en ventas, con el fin de potenciar la colocación de paquetes turísticos con facilidades y enfocados en los mercados menos aprovechados.

El mercado interno –tras el levantamiento de la restricción que limitaba el ingreso de nacionales, residentes en Cuba, a los centros hoteleros– ha elevado su potencialidad. Esta oportunidad de éxito debe ser estudiada, atendida y manejada en función de garantizar mejoras a la situación de ocupación en el periodo de baja.

Una de las problemáticas más complejas de los servicios turísticos, continúa siendo el ingreso promedio.

Aunque en los últimos seis (6) años la cifra general de visitantes ha experimentado un claro ascenso de hasta un 150%[1], los niveles de ingresos sin embargo crecen a un ritmo menor.

La diferencia es de hasta 30 puntos porcentuales. Este comportamiento obedece a varios factores internos y externos.

Algunos especialistas alegan una interesante teoría sobre este fenómeno que, aunque no es la primera causa, si este autor considera como un punto a tomar en consideración.

Desde el año 2011, las autoridades cubanas generaron ciertas aperturas en relación al trabajo por cuenta propia. Desde entonces, los foráneos que visitan la isla, tienen además de la opción oficialista estatal, una nueva y atractiva oferta de productos y servicios, que en no pocas ocasiones son de mejor calidad que los procedentes del deprimido sector estatal.

El auge de las rentas de casas y autos, mayor presencia en paladares y/o cafeterías y otros espacios que atraen la atención del visitante, por lo genuino y auténtico de la propuesta, se traduce en la captación de un volumen no despreciable de ingresos, en muchos casos al margen de controles estadísticos.

Otro factor determinante, es la baja calidad del servicio brindado en algunas instalaciones, lo cual provoca que cada vez sean menos los turistas que vuelvan a la isla.

Tabla No. 3: Ingresos por turismo Internacional

U/M: Miles

Años201120122013201420152016
Ingreso
Total
($)
$2 503.1
$2 613.3
$2 607.8

$2 546.1

$2 818.6

$3 068.6

Visitantes (personas)2.716 317

2.838 607
2.852 572
3.002 745
3.524 779
4.002 317
Índice ($/personas)921.51920.63914.19847.92799.65766.71
Fuente: Elaboración propia a partir de informaciones publicadas por el Anuario Estadístico de Cuba, 2016.

El turismo en Cuba es una actividad económica con grandes oportunidades. La isla tiene las condiciones necesarias para explotar correctamente todas estas ventajas.

Ante la imposibilidad del Estado cubano en garantizar productos, servicios e infraestructuras necesarias para acoger volúmenes superiores de visitantes, este deberá compartir el espacio con el emergente y exitoso sector privado.

La difícil situación económica demanda, con carácter urgente, mayores facilidades para la entrada de capital extranjero encaminado al fomento y desarrollo de esta actividad.

[1] Para establecer el valor de este índice se utiliza como año base el 2016 y se calcula la variación experimentada con respecto al 2011.