Tras casi cuatro años de pelea, los cocheros de Mayarí podrían conseguir una ‘victoria’

“Es un abuso demasiado largo. Siempre quieren tener la razón y que no parezca que podemos ganar algo si protestamos”.

Holguín, Cuba | Tras casi cuatro años de lucha por un precio justo para su servicio de transportación urbana de pasajeros, los cocheros de la ruta Mayarí-El Cocal, en Holguín, al parecer conseguirán finalmente una victoria. Se prevé que, a partir del 1 de julio, el precio vuelva a ser de dos pesos en vez de uno para ese recorrido de 3,5km por una vía en estado deplorable.

“La noticia todavía no es oficial, pues no nos han reunido, como es costumbre, para darnos las orientaciones”, dijo Ramón, un cochero. “Pero ya todo el mundo lo sabe, e incluso en estos días hay algunos que están cobrando los dos pesos, adelantándose a la noticia. De todas formas, ya eran pocas las personas que pagaban un peso. Lo malo era que los inspectores ponían hasta 1.000 pesos de multa“.

“Es que pagar un peso por un recorrido tan grande y lleno de baches les da pena (a los pasajeros), y obligarnos a cobrar ese precio (un peso) es un abuso que ha durado años. Un peso no es nada en este país”, añadió.

“Lo importante es que ya no están persiguiéndonos para ponernos multas por esa causa. Pero hace falta que la subida sea oficial de verdad cuando llegue el día primero”.

Más allá del rumor, lo único que ha trascendido hasta ahora es una publicación de un periodista oficialista, Emilio Rodríguez Pupo, de la emisora local Radio Mayarí.

“Evalúan nuevo precio para el pasaje en coche entre ciudad de Mayarí y el Cocal. La tarifa propuesta es de dos pesos por persona y se anuncia será aprobada luego de análisis con los más de 150 cocheros locales, quienes deben garantizar estabilidad en las dos rutas principales: Piquera-salida y Piquera-Cocal”, publicó Rodríguez Pupo en Facebok.

La estabilidad en el servicio existía hasta hace cuatro años, pero en octubre de 2016 el Consejo de la Administración Municipal decidió bajar el pasaje de los coches al 50%, “para beneficiar a los trabajadores que ganaban menos”.

La medida populista terminó perjudicando a los mismos trabajadores, ya que el servicio nunca más fue ni estable ni seguro, por dejar de ser viable para los transportistas.

La lucha de los cocheros desde entonces ha sido tenaz. Enseguida organizaron una “huelga de brazos caídos”. La mayoría dejó de presentarse a trabajar y el transporte urbano colapsó, pues Mayarí depende de los cocheros en un 80%.

Los transportistas fueron forzados a reincorporarse. Los inspectores los amenazaban con retirarles los permisos (muy difíciles de gestionar), y la Seguridad del Estado los “advertía” de que el asunto podía convertirse en un conflicto político peligroso, que podía ser “usado por el enemigo”.

Es una táctica habitual de la policía política cubana para desarmar protestas tachar a los participantes de irresponsables e incluso de contrarrevolucionarios.

Tras muchas quejas y resistencia a la reducción del precio, además de multas exorbitantes, asedio, intensificación de los controles, piqueras impuestas y otras medidas, finalmente llega la esperanza de una solución para los cocheros.

“Dicen que justicia tardía no es justicia, pero bueno, ‘del lobo un pelo'”, comentó Raúl, otro transportista. “Llevamos cuatro años peleando y sufriendo innecesariamente y ahora mira qué fácil deciden resolverlo. ¿Por qué no lo hicieron antes? ¿Qué les costaba resolver el problema en aquel mismo momento?”, se preguntó.

“Habrían evitado muchos dolores de cabeza, tanto a nosotros como al pueblo. Ha sido un abuso demasiado largo. Les cuesta dar el brazo a torcer con el pueblo, siempre quieren tener la razón y que no parezca que podemos ganar algo si protestamos”, opinó.

“Por eso aprovecharon la parada del transporte por el coronavirus y lo están resolviendo como algo más dentro del plan ese de retorno a la normalidad. Pero todo el mundo sabe que costó sangre y fuego”.

La propuesta que valora el Consejo de la Administración Municipal del Poder Popular, según el periodista Rodríguez Pupo, tiene en cuenta “la distancia y las condiciones de los viales”, algo que no es nuevo porque siempre ha sido el mismo recorrido y los viales se mantienen en la misma situación pésima de hace cuatro años.

El precio de la ruta Mayarí-Salida seguirá siendo de un peso. Este nunca estuvo en reclamación, por ser una distancia mucho menor y en mejores condiciones.

El servicio de transportación urbano en Mayarí, por coches y bicitaxis, se reanudó el pasado 18 de junio, mientras que por ómnibus aún no se restablece. En realidad, este último no genera expectativa en la población porque no ha tenido estabilidad desde los años 90.