Uruguay quiere discutir reforma laboral de Brasil en el marco del Mercosur

Protestas en Brasil por la reciente reforma laboral.

Novoa indicó que su Gobierno no quiere inmiscuirse en la política local de otro país pero sí plantear sus preocupaciones.

Montevideo – Uruguay pidió a Brasil que convoque a los órganos sociolaborales del Mercosur para discutir y plantear sus preocupaciones sobre la reforma laboral que lleva a cabo ese país, anunciaron ministros uruguayos.

“El Gobierno uruguayo le ha enviado una nota a Brasil, que es el presidente (pro tempore) del Mercosur, pidiendo que reúna los órganos sociolaborales del Mercosur porque queremos analizar (…) lo que puede impactar la reforma laboral de Brasil, en caso de que termine de concretarse”, dijo el ministro de Trabajo, Ernesto Murro.

En su opinión, esa reforma “puede impactar en los trabajadores y en los empresarios uruguayos”.

“Si vale más un acuerdo individual entre un trabajador y un empresario que una ley o un convenio, retrocedimos dos o tres siglos”, advirtió Murro en alusión a la reforma laboral en Brasil.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, indicó que su Gobierno no quiere inmiscuirse en la política local de otro país pero sí plantear sus preocupaciones sobre esta reforma laboral en el marco del Mercosur.

“Nosotros no nos vamos a inmiscuir en la legislación interna de los países, pero queremos discutir, intercambiar ideas, plantear preocupaciones, porque así va a ser muy difícil competir”, explicó Nin Novoa.

“El salario de los trabajadores no puede ser la variable de ajuste para la competencia en los mercados”, aseveró.

Por ello, explicó que Uruguay pidió una reunión “que está en el marco de la cláusula sociolaboral, que establece que dos veces por año tiene que reunirse una comisión administradora”.

El Senado brasileño aprobó a mediados del pasado mes de julio la mayor modificación de la Consolidación de las Leyes del Trabajo desde su puesta en marcha, en la década de los cuarenta.

La iniciativa tiene como objetivo reducir el elevado desempleo y la informalidad, aunque algunos expertos han alertado del riesgo potencial de que se creen puestos de trabajo más precarios y con menos derechos. EFE