Díaz-Canel sugiere el uso de la violencia contra el Movimiento San Isidro

Jóvenes artistas protestan afuera del Ministerio de Cultura, en La Habana, Cuba, el viernes 27 de noviembre de 2020. (AP Foto/I. Francisco)

Centenares de artistas, intelectuales, activistas y otros ciudadanos se concentraron ante el Ministerio de Cultura para protestar por el desalojo

La Habana | DDC – Miguel Díaz-Canel se puso este sábado a la cabeza del ataque del régimen, sus instituciones y sus medios de prensa al Movimiento San Isidro, con publicaciones en Twitter que incluso sugieren el uso de la violencia.

“Quienes diseñaron la farsa de San Isidro se equivocaron de país, se equivocaron de historia y se equivocaron de cuerpos armados”, publicó Díaz-Canel. “No admitimos injerencias, provocaciones ni manipulaciones. Nuestro pueblo tiene todo el valor y la moral para sostener una pelea por el corazón de Cuba”, añadió.

Después de la reunión a que se vio forzado el Ministerio de Cultura el viernes, cuando centenares de artistas, intelectuales, activistas y otros ciudadanos se concentraron ante su sede para protestar por el desalojo, el jueves, de la sede del Movimiento San Isidro en La Habana Vieja, el sábado y este domingo la prensa oficial ha puesto toda su maquinaria en función de desacreditar al grupo.

El desalojo, para el cual las autoridades utilizaron como pretexto los protocolos contra el Covid-19, se produjo después de un plantón de más de diez días de 14 artistas y activistas para exigir la liberación del rapero Denis Solís, condenado a ocho meses de prisión por un falso delito de desacato.

Varios de los activistas realizaron huelgas de hambre y aún las realizan el rapero Maykel Castillo Pérez y el artista Luis Manuel Otero Alcántara, líder del San Isidro, a quien las autoridades mantienen internado por la fuerza en el hospital Fajardo.

Además de romper el compromiso de no reprimir a los artistas y activistas, algunos de los cuales sufrieron detenciones y registros el sábado mientras otros estaban sitiados en sus viviendas, el régimen arreció los ataques a través de sus instituciones y sus medios, en los que nunca da derecho a réplica a sus críticos.

“Cuba soberana no acepta injerencias. Algunos se empeñan en protagonizar shows mediáticos contra la Revolución, envenenando y mintiendo en las redes. El pueblo revolucionario cubano dará el combate”, escribió Díaz-Canel, quien compartió en su Twitter varias de las publicaciones de la prensa oficial instigando el odio contra los artistas y activistas independientes.

“San Isidro, un acto de reality show imperial. El espectáculo imperial para destruir nuestra identidad y volvernos a someter. Todos esos planes serán derrotados”, añadió.

Calificó de “farsa” al movimiento y, como hace rutinariamente el régimen con sus detractores, dijo que está vinculado a “funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, encargados de la atención y avituallamiento de su base operacional en Cuba”.

Miguel Díaz-Canel y el nuevo ministro del Interior, general de brigada Lázaro  Alberto Álvarez Casas, fueron incluidos el pasado viernes en la base de datos de represores cubanos violentos que confecciona la Fundación  para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC).

Dicha fundación responsabilizó a esos dos funcionarios por la nueva ola de brutal represión desatada en toda Cuba contra la libertad de pensamiento, expresión y reunión. “Ambos son responsables máximos del asalto a la sede del Movimiento San Isidro así como del bloqueo previo de alimentos, agua y medicinas a ese recinto que provocó la huelga de hambre de los allí reunidos”, declaró su comunicado.