El Gobierno de Kenia asegura que los médicos cubanos secuestrados ‘están bien’, dice La Habana

Estas son las primeras declaraciones del régimen en cinco meses sobre los galenos presuntamente raptados por el grupo terrorista Al-Shabab.

La Habana | DDC – El Gobierno cubano aseguró que los médicos secuestrados en Kenia hace ya más de ocho meses “se encuentran bien y continuarán los esfuerzos para su regreso seguro”.

De acuerdo con la vicepresidenta del Consejo de Ministros, Inés María Chapman, quien regresó a la Isla tras visitar ese país africano la semana pasada, durante su viaje transmitió el agradecimiento de La Habana al Gobierno de Kenia por las gestiones que realiza para tratar de lograr el retorno seguro de Landy Rodríguez y Assel Herrera Correa, secuestrados 12 de abril pasado cuando iban camino al hospital de Mandera, cerca de la frontera con Somalia, donde estaban como parte de la “misión médica” del Gobierno cubano en ese país.

“Las autoridades kenianas ratificaron que ambos médicos se encuentran bien y continuarán los esfuerzos para su regreso seguro”, dijo Chapman al sitio oficial Cubadebate, sin especificar cómo el Gobierno de Kenia llegó a tener acceso a esa información.

La vicepresidenta participó en ese país en la Cumbre de naciones de África, Caribe y Pacífico (ACP), celebrada entre los días 9 y 10 de diciembre en Nairobi, y durante su visita se reunió con, entre otros, el presidente keniano, Uhuru Kenyatta.

Chapman agregó, que “nuestro pueblo puede estar seguro que la dirección del Partido y el Gobierno cubano le dedica a este tema una atención permanente, y nuestra prioridad es que regresen sanos y salvos a la Patria”, comentario repetido por diversos funcionarios cubanos desde que se desató la crisis a raíz del secuestro.

“Nuestro país, nuestro Gobierno y el Ministerio de Salud Pública, están permanentemente al tanto de cómo están ambos médicos y en contacto con sus familiares en Cuba”, reiteró.

“El impacto de la brigada en el pueblo de Kenia es muy positivo. Los colaboradores se encuentran seguros. Algunos que estaban en la frontera han sido reubicados más cerca en la capital. Ratificaron el compromiso de continuar con su tarea, así nos lo transmitieron, al igual que el cariño por el pueblo de Kenia. Nos decían: ‘Queremos estar aquí, hay muchas enfermedades que podemos curar e incluso de las cuales aprender para luego transmitirle a otros profesionales'”, comentó.

Chapman informó que la “política de colaboración internacional” de La Habana fue saludada por los representantes de los gobiernos asistentes a la Cumbre, y aseguró el compromiso del Gobierno de la Isla “de mantener la cooperación con las naciones del bloque.”

Son estas las primeras declaraciones públicas del Gobierno de la Isla acerca de la suerte de los galenos presuntamente raptados por el grupo terrorista Al-Shabab en cinco meses.

A mediados de noviembre, cuando el ministro cubano del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, asistió a un foro mundial de población en Kenia y se reunió con funcionarios de ese país, no hubo trascendidos sobre el tema.

Desde territorio keniano la última información la dio el portavoz del Gobierno, el coronel retirado Cyrus Oguna, en septiembre. El vocero dijo que había “planes elaborados en curso para salvar a los médicos” raptados en la frontera con Somalia.

“Como Gobierno, estamos preocupados y sentimos por las familias. Es desafortunado que tal incidente tuviera que suceder, pero estamos haciendo todo lo posible para que vuelvan con vida”, declaró Oguna, citado por medios locales.

Por su parte, la ministra de Salud, Sicily Kariuki, al margen de una conferencia en Nairobi, dijo que no estaba en condiciones de responder sobre el asunto. “Eso es más un problema de seguridad”, declaró.

En la Isla, Miguel Díaz-Canel se ha limitado a hacer visitas de cortesía a las familias de ambos médicos, sin ofrecer detalles sobre su situación ni sobre las gestiones para liberarlos.

Aparte de los tuits del gobernante cubano al respecto, desde el 4 de julio pasado no ha habido pronunciamiento público sobre el asunto. En esa fecha, el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, dio limitada información.

Portal prometió que se mantendría un seguimiento permanente a este tema, que “no tiene precedentes similares en la historia de la colaboración médica cubana”. Pero lo cierto es que el conocimiento de la situación, si lo hay, se lo reserva el Gobierno.

Los médicos cubanos fueron enviados a Kenia en junio del año pasado. Allí todavía se encuentran un centenar de profesionales de la Isla.

Mientras calla sobre este caso y sobre otras situaciones peligrosas para sus vidas que atraviesan los médicos enviados el exterior, el Gobierno se queda con un 75% de los salarios de esos profesionales, restringe sus libertades y castiga con hasta ocho años sin entrar a Cuba a aquellos que deciden escapar.

Además, monta fuertes campañas en sus medios de prensa y en escenarios internacionales para defender su negocio y evadir las críticas.