Estudios independientes de arquitectura demandan la legalización de la profesión en el sector privado

Entre los 124 grupos de actividades prohibidas se encuentran de forma explícita las relacionadas con la arquitectura y la ingeniería.

La Habana, Cuba (DDC) – El Grupo de Estudios Cubanos de Arquitectura (GECA) publicó un comunicado titulado “La arquitectura independiente no debe ser ignorada en Cuba”, en el cual demandó “la modificación de la lista de actividades profesionales donde no se permite el ejercicio del trabajo por cuenta propia, eliminando de ella las actividades de arquitectura e ingeniería”.

En el texto, publicado en las redes sociales de la agrupación, se afirma que “la ciudad se erige con las manos de todos sus ciudadanos y el arquitecto, en calidad de diseñador, asume la responsabilidad de proyectarla”.

“¿Cómo se aspira a ciudades bellas y ordenadas, en su potencial futuro, si no se cuenta con el arquitecto independiente?, ¿Cómo se aspira a construir 300.000 viviendas por medios propios sin la ayuda del arquitecto independiente?, ¿Cómo se aspira a salvar la casa, la pequeña, la de 100 años, ignorando al arquitecto independiente, que vela por la ejecución de su proyecto y acompaña la obra para que todo se haga según lo proyectado y siguiendo las buenas prácticas constructivas?”, preguntaron los autores del escrito.

El comunicado del GECA calificó como “una necesidad” que existan diferentes formas para ejercer la arquitectura en Cuba, por lo que insistió en que “el Estado no tiene que asumir esa encomienda por si solo”.

Además, el texto afirmó que “los arquitectos cubanos independientes existen y han demostrado, con resultados valiosos, impactar en las ciudades cubanas a nivel social, económico, ambiental, urbano, formal y estético”.

Finalmente, los autores del comunicado señalaron que “aprobar todas las actividades de la construcción más no la arquitectura y las ingenierías asociadas no beneficia a la ciudad, ni a la calidad de las obras por construirse, ni a la creación de un patrimonio contemporáneo que sea el legado de las generaciones futuras”.

Tras la publicación del grupo de actividades prohibidas para el sector privado cubano numerosos arquitectos mostraron sus molestias en las redes sociales.

“Acaban de darnos donde más nos duele. No es en el bolsillo, no es en la comida; acaban de destruir con un documento oficial el sueño de todos los profesionales (…) de Cuba”, escribió en sus redes sociales la arquitecta cubana Lilie Suarez.

Otros estudios independientes, como Infraestudio, Ad Urbis, Apropia Estudio y Albor Arquitectos, criticaron la noticia. La restauradora cubana Salomé García Bacallao preguntó si las autoridades “comenzarán a perseguir a los arquitectos cubanos que la misma élite contrata para proyectar sus casas sabiendo que esa actividad está prohibida”.

Entre los 124 grupos de actividades prohibidas por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), se encuentran de forma explícita las relacionadas con la arquitectura y la ingeniería.

El Clasificador Nacional de Actividades Económicas (CNAE) en su apartado 7110, indica que no se pueden ejercer de forma privada “las actividades de consultoría de arquitectura que incluye diseño de edificios y dibujo de planos de construcción, planificación urbana y arquitectura paisajista”.

Tampoco permite “el diseño de ingeniería que incluye proyectos de ingeniería civil, hidráulica y de tráfico, proyectos de ordenación hídrica, proyectos de ingeniería eléctrica y electrónica, mecánica, industrial y de sistemas, ni la gestión de proyectos relacionados con la construcción”.